Esconderse entre mentiras y sensaciones de alivio momentáneas de daño propio, de resequedades y apretaduras detrás de pañuelos de colores acuarelosos y alguna melodía buscada, esperando lo inesperable eso que realmente no ocurrirá, porque una revolución sí se puede hacer, una política, con carácter y declaraciones de principios honestos, sociales, humanos sí se puede, la humanidad históricamente lo ha demostrado, pero hacer ese cambio a esa mente retorcida individual y que necesita reconfirmar su egocentrismo, esa no se puede cambiar, esa es jugar contra la corriente, sabiendo que el cauce gana. ay señor! Já como si existiera, mejor, ay!, inexistente! que encierros más angustiosos ¿no?, una lástima. Mejor sigo escuchando esa cancioncita de the Smith y prendo la lámpara, y a leer.-take me out tonight(8)
sábado, 15 de mayo de 2010
domingo, 28 de marzo de 2010
A mi tata
Me enseñaste a querer y disfrutar lo más simple, comer un poco de fruta, en especial melones y sandías o duraznos en conserva, tener unas lindas flores adelante, ver un lindo paisaje, disfrutar andando en bicicleta.
Me enseñaste a cuidar al resto, a pesar de las diferencias y una que otra molestia que pudiera existir, que ciertas cosas sólo hay que aceptarlas y a partir de eso, usarlo a nuestro favor. Que a las mujeres se les quería, se les piropeaba, pero por sobre todo, se les respetaba.
Me enseñaste a disfrutar de la tranquilidad de estar sentados leyendo un diario o una buena novela de trenes, de escuchar un buen tango o programa de radio, de tomar un té con leche calentado en la cocina con marraqueta con queso; de disfrutar esa rica harina tostada que sólo tú me preparabas tan rica con leche o con agua.
Me inculcaste que la comida no se botaba y se comía todo porque había cuántos niños que no tenían que comer en el mundo y cómo les gustaría estar comiendo lo que yo de mañosa no quería.
Nunca me dijiste que habías leído un libro de teoría política, pero siempre me repetías que eras marxista-leninista entre risas, porque éramos de izquierda, porque los de derecha son los ricos y nosotros éramos y somos parte de la clase trabajadora, que nada teníamos que ver con los que tenían plata, porque a ellos no les interesábamos nosotros. Desde chica me mostraste que había que apoyar a los movimientos sociales porque eran de los trabajadores, que había que leer diarios para informarse, me demostraste en tus pequeños actos diarios, y unos cuantos repetidos anualmente, que ser de izquierda de verdad, no significaba militar en el partido comunista, sino que ser comunista era ser honesto y humilde, era moverse con el objetivo de cambiar el mundo discutiendo y convenciendo con demostraciones concretas a los demás, sin faltar el respeto, escuchando humildemente y sin creer que se tiene la verdad absoluta.
Me enseñaste el cuidado de la naturaleza, de alimentar a los animales, de regar los árboles y no cortarlos, y cómo te enojabas cuando alguien llegaba a cortar uno, o fumaba en exceso, o ensuciaba el suelo con papeles.
Me enseñaste a cuidarme en los colectivos, me mostraste el mercado y como podías disfrutar comiendo tus porotos los días después del pago.
Me demostraste que si uno quiere puede lograr lo que se propone, que parte importante de las cosas está en las ganas y la fuerza que se ponga en esos logros personales. Que un hombre si tiene muchas vidas y que si le pone una pizca de alegría, picardía y cariño, puede hacer los días más entretenidos y risueños, con pequeños chistes y buen humor.
Me corroboraste que a pesar de las discusiones que en varios momentos, años atrás tuvimos, no hay ninguna que sea tan importante como para no hablarse por más de unas cuantas horas. Porque finalmente a pesar de cualquier cosa, siempre terminábamos con un, “tata, cualquier cosa llama”, a lo que me respondías, “vaya con dios, yo me quedo con la virgen”, y dos sonrisas terminando los malos y, mayormente, buenos ratos juntos.
Y por sobre todo, me enseñaste a vivir y a ser una parte de ti y tú una parte mía que no ha parado un instante de echarte de menos y decirte lo que sabías cuando estábamos juntos, te quiero mucho, mucho, mucho, eres una de las personas más importantes de mi vida y hoy se vuelve a demostrar que no has perdido popularidad.
Me enseñaste a cuidar al resto, a pesar de las diferencias y una que otra molestia que pudiera existir, que ciertas cosas sólo hay que aceptarlas y a partir de eso, usarlo a nuestro favor. Que a las mujeres se les quería, se les piropeaba, pero por sobre todo, se les respetaba.
Me enseñaste a disfrutar de la tranquilidad de estar sentados leyendo un diario o una buena novela de trenes, de escuchar un buen tango o programa de radio, de tomar un té con leche calentado en la cocina con marraqueta con queso; de disfrutar esa rica harina tostada que sólo tú me preparabas tan rica con leche o con agua.
Me inculcaste que la comida no se botaba y se comía todo porque había cuántos niños que no tenían que comer en el mundo y cómo les gustaría estar comiendo lo que yo de mañosa no quería.
Nunca me dijiste que habías leído un libro de teoría política, pero siempre me repetías que eras marxista-leninista entre risas, porque éramos de izquierda, porque los de derecha son los ricos y nosotros éramos y somos parte de la clase trabajadora, que nada teníamos que ver con los que tenían plata, porque a ellos no les interesábamos nosotros. Desde chica me mostraste que había que apoyar a los movimientos sociales porque eran de los trabajadores, que había que leer diarios para informarse, me demostraste en tus pequeños actos diarios, y unos cuantos repetidos anualmente, que ser de izquierda de verdad, no significaba militar en el partido comunista, sino que ser comunista era ser honesto y humilde, era moverse con el objetivo de cambiar el mundo discutiendo y convenciendo con demostraciones concretas a los demás, sin faltar el respeto, escuchando humildemente y sin creer que se tiene la verdad absoluta.
Me enseñaste el cuidado de la naturaleza, de alimentar a los animales, de regar los árboles y no cortarlos, y cómo te enojabas cuando alguien llegaba a cortar uno, o fumaba en exceso, o ensuciaba el suelo con papeles.
Me enseñaste a cuidarme en los colectivos, me mostraste el mercado y como podías disfrutar comiendo tus porotos los días después del pago.
Me demostraste que si uno quiere puede lograr lo que se propone, que parte importante de las cosas está en las ganas y la fuerza que se ponga en esos logros personales. Que un hombre si tiene muchas vidas y que si le pone una pizca de alegría, picardía y cariño, puede hacer los días más entretenidos y risueños, con pequeños chistes y buen humor.
Me corroboraste que a pesar de las discusiones que en varios momentos, años atrás tuvimos, no hay ninguna que sea tan importante como para no hablarse por más de unas cuantas horas. Porque finalmente a pesar de cualquier cosa, siempre terminábamos con un, “tata, cualquier cosa llama”, a lo que me respondías, “vaya con dios, yo me quedo con la virgen”, y dos sonrisas terminando los malos y, mayormente, buenos ratos juntos.
Y por sobre todo, me enseñaste a vivir y a ser una parte de ti y tú una parte mía que no ha parado un instante de echarte de menos y decirte lo que sabías cuando estábamos juntos, te quiero mucho, mucho, mucho, eres una de las personas más importantes de mi vida y hoy se vuelve a demostrar que no has perdido popularidad.
26 de marzo 2010. Tania García Villanueva.
[mirame bien. te necesito igual. en algo tan pequeño como ver el día pasar]
Y a ti, gracias por avientarme-.
sábado, 13 de febrero de 2010
No se necesita título
The Killers-Travis-Incubus-BBKing-BDylan-LNQyLNC
karaoques todos y las películas :)
miércoles, 10 de febrero de 2010
"Llegamos a tierra"
Con el sonido de tus palabras diciendo “mi sobrina favorita, como cuando te cambiabas a mi cama y me pedías que te leyera un cuento”, comenzó el despegue. Abrupto, rápido, brusco, muy brusco. Más de 14 años se cruzaron en un par de horas, en una especie de desvanecimiento temporal. Un abrir y cerrar de ojos y era como si nunca se hubiesen dejado de ver y hablar. Ya no eran juegos diarios ni caprichos infantiles, eran conversaciones por montones, risas, intercambio de historias y vivencias, tal cual, demostrando que la lejanía nunca había existido. Así de golpe volvieron las palabras de ella, habrá un nuevo regalo pronto y volveremos a compartir risueños días juntos, “reencontrándonos”, en medio de estos países de luces nocturnas y calurosas-cálidas tierras de día.
lunes, 18 de enero de 2010
Libertad, suena lindo como nombre

y se que debo estudiar. Feliz y afortunadamente tengo que hacerlo.escribo y voy.
y recorriendo el mismo trayecto era imposible no sentirlo distinto. tranquilo. sin ataduras. sin cuestionantes que no hacen más que desviar lo que verdaderamente importa. Lo entendí, lo sentí, ya no había vuelta atrás, ya no hay vuelta atrás. Todo es distinto, ya no hay sensación de capricho, ni de interés, un vacío algo extraño pero finalmente agradable. A ti ya no te quiero como te quise, los clips que están en el suelo siguen ahí porque ya no me dan ganas de recojerlos. Ya no hay risas por tonteras, porque encuentro fomes los chistes que probablemente siempre fueron absurdos, pero que ahora entiendo cuando mis amigos decían que eran fomes. En realidad no hay cosas en común donde creí que las hubieron. Hay demasiadas diferencias, muchos intereses cruzados que van a otro camino. Tal vez quedó en esa dimensión lo que una vez fue, pero que ahora, :) no es más que un lindo recuerdo de muchos meses atrás. quedaron los colores que hicieron llorar con mucha música y apretones de manos calentando otras, que ahora nisiquiera levantan un poco para poner nervioso un dedo. No hay nada, increiblemente, donde lo hubo todo. Afortunadamente, no dejé nada sin decir, nada sin intentar, y ahora, eso dejó paso a lo que ya se viende dando, queda un entrearmado que se sostiene junto al desvanecimiento de la primera parte del mismo, la que hoy es el ayer, los ayeres, dejando a la otra base asentada, libremente andando y armada, casi es como que se retira, dejando al resto listo para que se siga armando.
:)
y recorriendo el mismo trayecto era imposible no sentirlo distinto. tranquilo. sin ataduras. sin cuestionantes que no hacen más que desviar lo que verdaderamente importa. Lo entendí, lo sentí, ya no había vuelta atrás, ya no hay vuelta atrás. Todo es distinto, ya no hay sensación de capricho, ni de interés, un vacío algo extraño pero finalmente agradable. A ti ya no te quiero como te quise, los clips que están en el suelo siguen ahí porque ya no me dan ganas de recojerlos. Ya no hay risas por tonteras, porque encuentro fomes los chistes que probablemente siempre fueron absurdos, pero que ahora entiendo cuando mis amigos decían que eran fomes. En realidad no hay cosas en común donde creí que las hubieron. Hay demasiadas diferencias, muchos intereses cruzados que van a otro camino. Tal vez quedó en esa dimensión lo que una vez fue, pero que ahora, :) no es más que un lindo recuerdo de muchos meses atrás. quedaron los colores que hicieron llorar con mucha música y apretones de manos calentando otras, que ahora nisiquiera levantan un poco para poner nervioso un dedo. No hay nada, increiblemente, donde lo hubo todo. Afortunadamente, no dejé nada sin decir, nada sin intentar, y ahora, eso dejó paso a lo que ya se viende dando, queda un entrearmado que se sostiene junto al desvanecimiento de la primera parte del mismo, la que hoy es el ayer, los ayeres, dejando a la otra base asentada, libremente andando y armada, casi es como que se retira, dejando al resto listo para que se siga armando.
:)
The Smiths.sondando.domingo, 14 de junio de 2009
=)

Descubrí que mis preferidos son los últimos asientos en las salas de cadenas de cines modernos, en los otros, aun no estoy segura.
Tanto buscar la ubicación preferida, queriendo hacer la prueba como en Los Soñadores, para ver si eran los de la fila uno a los que buscaba, porque así se mantiene la ilusión de ser los primeros en recibir las imágenes y el sonido. Pero, eso no hace la diferencia, porque las ondas llegan al mismo momento a cualquier parte de la sala, más allá de la física, están y empapan toooda la caja oscura gigante.
Y claro, había que volver sólo con uno de los progenitores. Eso suena feo, pero no importa, lo relevante es que estábamos ahí solas, juntas, ella a la derecha y yo a la izquierda mirando la pantalla gigante que no se expandió, como de costumbre, con la película principal.
Estábamos en la misma posición que estuve con él cuando fui a ver Bambi, la primera película que como le dije ese día hace quince o dieciséis años, la estaban transmitiendo en una tele gigante en el centro de Santiago.
Y me iluminé- literalmente :) -, ese es el lugar que más me gusta de esas salas de cine, los asientos de la última fila al medio, pegada a la muralla forrada de alfombra oscura. Qué comodidad, qué –incluso- lindo fue una vez más, todo.
Estábamos ahí, solo las dos, disfrutando de la última aventura de Disney. Ahora, años después, en tres dimensiones. UP!, igual que con él viendo al pobre ciervito que sufre con su mamá en esos asientos de la última fila, sin nadie atrás que nos dijera algo por querer que aparecieran más imágenes, por hablar durante la función cuando no entendía algo de la historia y el Conejo Tambor no paraba de mover su pata para sacar algo de sonido, y tú, paciente me explicabas con lujo de detalles, sentado igual que hoy con ella, a mi derecha.
martes, 9 de junio de 2009
las cosas raras del crecimiento
1-. Empieza a doler lo que nunca había dolido
2-. Se echa de menos jugar al tombo, el alto y las carreras en bici
3-. Se aprende que las conversaciones enseñan más que dos mil horas pedagógicas de clases
4-. Se empieza a aceptar a personas con las que jamás creíste que compartirías
5-. Aprendes a respetar las actitudes que más odias con tal de no hacerte mala leche
6-. A pesar de echar de menos, llegan nuevas linduras que te alegran el día, la noche, la mañana, el lunes, el martes y más.-
2-. Se echa de menos jugar al tombo, el alto y las carreras en bici
3-. Se aprende que las conversaciones enseñan más que dos mil horas pedagógicas de clases
4-. Se empieza a aceptar a personas con las que jamás creíste que compartirías
5-. Aprendes a respetar las actitudes que más odias con tal de no hacerte mala leche
6-. A pesar de echar de menos, llegan nuevas linduras que te alegran el día, la noche, la mañana, el lunes, el martes y más.-
(Descubrí que las palabras más usadas para reflejar lo que se siente siempre son Raro y Extraño xD)
[hace rato quería hacer una lista de algo, aunque esta no quedó muy buena, pq para variar, ando atrasada y tendría que haberme ido a la tarde de tele-radio hace rataso]
chaopescao:P
chaopescao:P
sábado, 6 de junio de 2009
especialistas en escusas para la infelicidad
Están pasando tan rápidos los días ahora. Casi 9 meses de embarazos y algo está estallando silenciosamente, distinto a lo planeado, extraño, solitario, perteneciente, tan perteneciente que se ha vuelto impropio, lejano. Se necesita contrarrestar la angustia, porque todo se ha vuelto extraño. Hay ganas parece, ganas de crear con movimiento, sonido, historias. Practicar de nuevo música. Ahora un encuentro fortuito se queda como momento mágico en el consciente y en el subconsciente también. Vivir de nuevo ciertas cosas como en aquellos años, salidas a la playa, despreocupaciones en noches de risas y juegos, de conversaciones y retos de adultos, de reírse, reírse y reírse. Andar, imaginar y planificar un futuro cercano que ha dejado de hacerse realidad, que es distinto a lo planeado, que se ha vuelto extraño, solitario, tan perteneciente e impropio a la vez.
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