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sábado, 4 de diciembre de 2010

jdfhgfbsldfsjdnfsjn :D


Shúper músicos, shúper audiovisualistas, que viven de proyectitos y se creen la última shupá del mate y son vegetarianos shúper pacifistas y a full moda shúper alternativa ashi, distinto al resto, ezpeziales, ashí shúper únicos en el medio = que weones más desagradables :S
Pa que se creen tanto, Si Nunca van a superar a los clásicos musicales ni del cine :P
Mejor me quedo con la Miel.-

viernes, 1 de octubre de 2010

Hecha como si pudiese ser mandada


Querido Tata:

Que lindo día.
Te cuento que tu casa está linda, con una luz que llena cada espacio, entra por las ventanas del living, el tragaluz del baño que también alcanza a iluminar más la pieza, el tragaluz de la cocina, y las ventanas que dan a la galería y el patio.
Tus catas están bonitas, gorditas, pero lo suficiente, cantan como locas. Le pregunté a la mamiiris si les había dado comida, y me dijo que si, "sino harían mucha bulla", me reí, porque como te digo, gritan un montón.
El negro anda como siempre, entre la calle y la casa, pero anda más flojeando por estos días. Tu vieja se acordó de vuestro aniversario. Me preguntó por segunda o tercera vez en la mañana que si era viernes, y la última vez, se acercó al calendario -que sigue estando donde mismo- (de echo, todo está más o menos como siempre, y bien limpio y ordenado) vio las fechas, y me dijo "hoy día cumpliríamos otro año de casados con tu tata...a ver, ¿cuántos años?, del '49". 59, 69, 79, 89, 99, 2009, 60, 2010, 61 años. "¿61 años?!" me dijo sorprendida y contenta. Sipo' Mamiiris, verdad, si el año pasado celebramos los 60 años en la casa, ¿se acuerda?, le respondí. Si, me dijo pensativa, y contenta, con una sonrisa en su cara, ya de abuela, no tan de Abuelita Vitamina como hasta hace unos meses...y siguió barriendo y revoloteando por la casa.
Estamos bien tata, te echamos de menos, pero hay un día lindo, lleno de sol, jaja, salió el sol, asi que te tocaría baño :) .

Te quiero mucho, nos vemos.
Ah, estamos con auto, asi que mi mami ya ha sacado a pasear a tu rubia. Te la tenemos bien cuidada, asi que sigue disfrutando tus caminatas, llenas de flores y pajaros cantando, y perros moviendo la cola, y animales que seguro andas alimentando. Sigue leyendo tranquilo, ¿viste que las noticias están complicadas?, los milicos siguen intentando hacer de las suyas en el mundo, y sí, en el mercado de nuevo hubo un incendio, creo que la lizita anduvo por ahí, pero todo bien, osea, lo pudieron detener, pero si pues, se perdió bastante.

Bueno, nos comunicamos.
Te quiero muuucho, un beso grande, y te aviso cualquier cosa, porque ya no tengo para que decirte que cualquier cosa llames, jaja.
Éspero que estés bien con la Virgen, nosotros seguimos acá con tu dios.Jaja, Besos.

Tania.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

(L) canción y letra


Cuando no tenía nada deseé, cuando todo era ausencia, esperé, cuando tuve frío, temblé, cuando tuve coraje llamée.
Cuando llegó carta, la abrí, cuando escuché a Prince, bailé, cuando el ojo brilló, entendí, cuando me crecieron alas volé.
Cuando me llamó, allá fui, cuando me di cuenta, estaba ahí, cuando te encontré, me perdí, en cuanto te vi, me enamoré.
Cuando llego carta la abrí, cuando vi a Salif Keita, bailé.
(Aznar)
Y ahora deseo más que nunca.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Positivo


Es increíble como en un pedazo de especie de papel, queda registrado un poco de vida vivida (valga la redundancia). Un instante, milésimas de segundo, capaces de plasmarse en un papel con una loción especial. Sólo con un poco de luz dentro de una “caja negra”, o ahora en algo modernamente parecido.
Ahí están en un negativo y una mirada al revés para observar el transparente-subjetivo- inexistente- momento, algo así, como impreso.


Mañana habrá promesas en mi puerta para abrir(8)

domingo, 30 de noviembre de 2008

Los Relojes


Algo raro había, algo un tanto inexplicable, pero que venía desde hace años. Y, eso era, los relojes puestos en las muñecas. Será, a lo mejor, el significado que trae consigo: la mantención, o el intento de auto proporcionarse un control, un dominio del tiempo. Já, como si se pudiera hacer.
Que loco, ahí surgió la asociación. Y concluyo que esas veces que hay algo que me molesta -sobre todo en hombres, seguramente porque es más notorio que en las mujeres- y no sé lo que es, miro sus brazos y siempre hay un reloj de mano en su muñeca. Si es de bolsillo, no importa, es hasta interesante, como de gusto antiguo, inventadamente caballeril. Pero amarrado al lado o sobre el hueso equivalente al tobillo en la mano, guácala, me carga. Porque, además son feos xD.



[Esa importancia que se le ha dado en el tiempo, como símbolo de algo, de seudo poder, de status, de riqueza monetaria, en fin. No gracias, prefiero andar a veces con la incertidumbre de no saber si voy a la hora o un tanto atrasada.]

jueves, 27 de noviembre de 2008

En el intermedio


No sé porqué cada vez que escucho esos temas y me acuerdo de ti, me pongo así. En realidad si sé por qué. Pero no deja de ser raro, es, inexplicable. Ver alrededor, y, claro, como dicen, cuando uno cree algo, lo llama y lo ve en todas partes, como en Phi con el 216, pero tal vez algo de eso hay, como si me fuera un extraño país (8), y veo un medio corazón blanco borroso que dibujó un mimo encima de la mano derecha, y te veo, por esas cosas en el perfil de esa página de música, mirando para el lado, y empieza un tema de Minus the Bear. La vida.


[Sigueron los 80, para que más pegada, me voy a seguir viéndola.]

viernes, 14 de noviembre de 2008

Atrapada de tuto


El sueño era el invitado de honor, embargaba todo lo que podía. Era casi una catarsis, mientras sonaba “la mejor canción de amor” en la voz de Barría, se desocupó algo la micro y se intentaba avanzar hacia la parte de atrás, no sé bien cómo llegué, pero la sensación seguía siendo extraña.

Andaba por allá arriba, las imágenes se detenían, las palabras Filosofía, Sueño(os) y cosas así no dejaban de aparecérseme. Los paisajes detrás de los vidrios se quedaban quietos. Los terminales pasaron, la municipalidad de Estación Central también, General Velázquez, y de ahí pegada.
No sé, no recuerdo bien, sólo que en Las Rejas -parece que ahí fue cuando me corrí un poco más para atrás, pero sólo parece- me quedé parada frente a los asientos naranjos, y se subieron unos jóvenes-lolos que al parecer intentaban llamar la atención. En realidad, no sé, iba escuchando música fuerte, y a esa altura era Manuel García el cantante, así que no los escuchaba, sólo me parecía al verlos. Hacía tiempo que no lo escuchaba, así que feliz lo hacía en ese momento.
El viento seguía, era un mirar las nubes por las ventanas hacia la “vereda sur” de la alameda-pajaritos, y estabas al lado mío. Me miraste, y por eso te miré. Creí que tal vez nos conocíamos, me conocías, pero me di cuenta que no, te encontré parecido al Koke, y pensé que si por esas cosas de la vida llegaba a hablar contigo (en verdad sabía que sólo era imaginación) te diría, “ui, es que te pareces al ex de mi prima”, o sea, al ex pololo de mi prima. Me di cuenta que también tenías puestos los audífonos y me volvías a mirar. A lo mejor no escuchabas música, no, en realidad creo que sí.

Iba en otra, pero entre esa voladés-pegada-extraña, te miraba y miraba para otra parte. De repente me cediste un asiento que se desocupaba cuando un niño se iba a sentar, y fue notorio, porque ese niño se echó para atrás hasta que dije, no gracias. Pensándolo ahora, tal vez me sonrojé, el niño se sentó, y seguiste ahí, tu mano, como que no se atrevía a afirmar en el fierro de la micro, yo, me puse rara.

Empecé a pensar que me estaba pasando muchos royos, pero, en eso se desocupó de nuevo un asiento frente a nosotros y nadie se sentó, tú tampoco querías, y sí, era definitivo, cada cierto rato, en realidad, ratitos muy pequeños, me mirabas -me acordé de cuando hacía eso, ¿las otras personas sentirían lo que yo en ese momento?- y me sentí observada.

Como decía, el asiento se desocupó y ninguno lo usó. Las canciones con la voz de Manuel seguían, la música fuerte. Atiné a decirle a una señora si se quería sentar, en realidad sólo lo indiqué, no quería hablar, porque debido a los audífonos, no me escucharía y además mi encía de arriba comenzaba a sangrar y no quería que eso se viera.
Seguimos ahí, raros. Te miraba de reojo, me sentía como una niña jugando a algo raro, sin saber cómo explicarlo. Eras raro, no sé, digamos que a primera vista, tu cara no era de mi gusto, pero tu presencia, tu sola presencia física (seguramente de otras maneras también) al lado mío me atraía, te miraba sin ver tus ojos, que eran verdes. Te miraba como hasta el cuello, porque hasta ahí alcanzaba por sobre mis hombros y seguía en ese submundo de imágenes sobrepuestas -y pegada- de árboles, casas y la avenida Pajaritos. No quería que te bajaras de la micro, no me quería bajar tampoco, pero estaba tranquila porque sabía que aún quedaba recorrido. Íbamos frente a esos tablones por donde está ese colegio, todavía no pasábamos Américo Vespucio.

Empezó La danza de las libélulas. La sensación, esa, empezó a nacer y florecer como aquella vez. Ui, sí, era lo mismo. No sé, me empecé a mover raro, a juntar los brazos hacia el tronco, a mover los dedos sin tocarlos entre sí, pero sin que eso se notara. Estabas al lado. Ese tema no lo había querido escuchar mucho, pero no pude, o más bien, no quise pararlo, lo escuché entero, tú seguías. Sí, era como un coqueteo, pero fue todo tan extraño.
Los asientos delante de nosotros se volvieron a desocupar, pero ahora eran tres, tres en fila, uno plomo y dos naranjos, al lado habíamos tres personas, nosotros y un niño, un joven, un lolo como de nuestra edad, o de la mía al menos, los tres mirando las sillas, ninguno queriendo sentarse.

Llegamos al 15 entre que la micro se desocupó, uno o dos de los asientos se ocupó, el plomo seguía sin nadie, los dos lo observábamos y nos observábamos. Tenía que bajarme y seguía como, eso, atrapada y volada.

Pasa el semáforo y toco el timbre, pensado y hecho. No supe si sonó, supuse que sí, pensé que si no, me bajaba después no más. Me di vuelta, antes me habías vuelto a mirar rápidamente y yo a ti aun mas rápido, fugaz tal vez. Pensaba en el supermercado y en la librería dentro de él a la que iba, y quería ir, quería bajarme, no me complicaba, no me atabas, y me bajé. Sin darte vuelta, seguiste en la micro, la vi desde abajo y me parece que Panico siguió tocando. Seguía con sueño.

domingo, 9 de noviembre de 2008

Osos y Ciudades


Así como que sé que me tengo que poner a leer y estudiar inglés porque mañana estaré toda preocupada y arrepintiéndome –sólo en parte- de no haber estudiado pudiendo hacerlo, pero es que me ha dado por escuchar a fito ¿no?, sí. Acordándome mucho de usted caballero que estudia música y de ustedes señoritas enaninas del edificio blanco que parece que al igual que quien escribe, estudian algo llamado periodismo. Y de ellas, la lindura que está a punto de terminar ese cuarto y de la violinista más volada y querible de todas. Se ha vuelto bien autoreferente este blog, pero bueno, quizás no sea malo.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Con tu sucia camisa (8)


La idea es irse, o tal vez querer escaparse. Quizás, necesitarlo, o creer que ya es necesario. Porque se dijo todo, y a quien eso estaba destinado no lo entendió, bueno, respecto a eso, mejor no darle más vueltas, no vale la pena.
Lo que vale, lo que sí vale realmente es dejar de hacer intentos que terminan siendo fallidos y irse. En realidad debiera estar escrito e irse. Pero ya da lo mismo como se escriba, lo que se escriba, a quien se escriba. Ya es tarde, ya se dejó de ser Princesa, porque ese silencio oscuro ya se levantó, ya sé que no me tienes miedo, porque ya es tarde para ser padre e hija. Tal cual lo dice Sabina. Pero eso también ya da lo mismo.
Ahora queda partir, y claro, sin duda que ese día está llegando, cada día es uno menos, uno más cerca para la despedida, o el hasta luego, hasta pronto. Tranquila, ya viene, ya se está por ir.
Eso sí está claro.

domingo, 2 de noviembre de 2008

Una llave de Fa de colores en la mano izquierda y podría ser un par de corcheas.Tal vez.


martes, 28 de octubre de 2008

entre la incertidumbre, la espera y, mejor magia


=) caleidoscopía una vez? dice:
sólo quiero ver películas y escabullirme más y cada día siento más que se agrandan los daños que se le hace al resto cuando no se solucionan las cosas
=) caleidoscopía una vez? dice:
y hoy me puse a llorar pq un caballero mató a una polilla
y me di cuenta que lloraba de miedo a lo desconocido
y a lo que somos capaces sin siquiera detenernos a pensar un poco
pero estaba sola en esa maldita posta y quería correr a contarle a mi mama
pero me era imposible
y el guardia se dio cuenta que lloraba
entonces me dijo, paciencia si ya te van a atender
y quede plop
pq
se me entremezclaba la sensación
entre q él era amable y muy buena persona, pero minutos antes había matado a la polilla
y segundos antes me había dicho que no me asustara, que el bicho no me haría nada pq sólo era una polilla
Ko-pe: dice:
la wea

=) caleidoscopía una vez? dice:
y la había atrapado con la mano y luego la soltó y siguió volando en el pasillo
entonces me había sentido bien
y en eso, a los segundos la pisa
delante mío
y me puse a llorar

Ko-pe: dice:
NOOOOOOOOO
=) caleidoscopía una vez? dice:
si
pero no podia ni siquiera hablar
=) caleidoscopía una vez? dice:
sólo esperar a q me tomaran la radiogradía
=) caleidoscopía una vez? dice:
fia*

domingo, 26 de octubre de 2008

parafraseo-paracancionseo




sin duda no se andar como una princesa, con suerte se andar.casi no se lo que quiero, en todo orden de cosas.no diré ni escribiré lo que quieres escuchar ni ver.no se bien si será para siempre.
(8)J.venegas-.

[tocar la tibia pantalla del computador, haciendo un símil de limpieza.mirar el día caluroso-nublado-despejado de un domingo de elecciones típicas en este país llamado Chile, escuchando blablablas a menos de tres metros].

domingo, 19 de octubre de 2008

Pasado Presente; Abuela, Abuelo


Me gusta hacer como que guardo o cuido tu sueño. Me gusta sentirte cerca y estar pendiente de ti, mientras intento escribir para esa revista. Aunque en realidad ni siquiera estoy haciendo el intento, más bien quiero, mm, no sé que quiero, pero prefiero escribir mientras veo Clarissa lo explica todo en Nickelodeon como cuando era más chica, cuando pasaba todo el día acá después del colegio y peleaba con él, el caballero lindo que ahora también está durmiendo (pero en la pieza de soltero que ha dejado de usar como antes).
Estar, sentirlos, hablarles y aprovechar de esta casa, al parecer es una de las pocas decisiones buenas que he tomado este año, o mejor dicho lo que debería haber hecho hace meses, pero no se me había ocurrido antes -aunque ganas de estar más tiempo con ustedes no me hayan faltado-. Me siguen siendo esa tranquilidad que al parecer como todo, está delante de uno sin darse cuenta y sólo es cosa de estirar la mano y tomarlo. Como citan en Into the Wild si quieres algo, sólo estira la mano y tómalo”. Están dando el comercial de Hechizada y de series de espionaje, de repente todo está llevando al pasado, películas vistas, programas en la televisión, el disco de Astor Piazzolla encima de ese mueble que rememora y hace presente el significado de tangos y esa música y esa radio y esos programas con Alodia Corral que el lindo caballero escucha desde antes que tenga memoria. Uy, fue filmado en estudios universales en Orlando Florida, terminó Clarissa. En fin, simplemente un gusto rodeado de ese sabor a leche –mezclada con mate cocido- caliente preparada en la cocina de la casa.

domingo, 5 de octubre de 2008

En aquel Estadio


Ahí estaba él. Sentado en esa escalera de cemento, helada de tanta historia, helada de ser testigo de tanta vejación humana. Sentado entre la bulla de la multitud desconocida, entre las luces que cambiaban de colores, de formas, de perspectivas. Y ella, sentada en las butacas de la platea, a no más de cinco metros de él, recordando que habían planificado un probable estar juntos en ese concierto. Imaginando que podría haber estado sentada junto a él en esa misma escalera si las cosas hubieran sido distintas. La música seguía sonando fuerte fuerte, pero no llenaba el lugar como los artistas anteriores lo habían hecho. ¿Era cosa de la calidad de los músicos, o sería que ese encuentro fortuito hacía que ya ningún espacio se llenara?

Ella estuvo desde el principio buscando -tal vez sin darse cuenta- por si se le aparecía. Y él, también. Cuando se lo topó, como cual atracción de imanes, ¡alto!, ¿cómo se explica que entre tantos y tantas, ellos casi se chocaran, con ese mismo casi sin querer?, claro, sin querer queriendo (definitivamente esa es la respuesta: atracción pura)…como cual atracción de imanes, la música de fondo se anduvo deteniendo, el intermedio planificado por la producción funcionó y detuvo la función para un “hola” raro.

Y seguían ahí, sentados juntos, pero no revueltos. En la misma horizontal, pero con distintas texturas. Escuchando, mirando, pero, sin oír ni ver. Esperándose, viéndose, oyéndose, pensándose. Los colores lindos que lanzaban las luces siguieron inundándolo todo, las melodías siguieron intentando hacer lo mismo. Quien cantaba se sentía entusiasta en lograr empapar el lugar. Puños en alto anunciaron la justificación del porqué estar en ese lugar frío, helado que a veces cala los huesos, o lo que nos parece que sentimos como huesos y como sentimientos, y como extrañezas cada vez que recordamos y pensamos en el pasado y en la historia que tal vez estamos construyendo.

Se encontraron de pie uno junto al otro entre una multitud acogedoramente desconocida, mirando el escenario y esperando globos y papeles brillantes desde el cielo.

Se querían, se quieren, andan, están, estuvieron, siguen, quizás.

sábado, 27 de septiembre de 2008

Descubrí


Descubrí que con A Certain Romance y Locarno me pasa lo mismo. No de sentir lo mismo con ambos temas, sino de esa exquisita sensación de creaciones completas. (Que cuesta ser logrado por algún artista). Se pueden escuchar infinitamente y es imposible aburrirse o hastiarse.

A Certain Romance de Arctic Monkeys + Locarno de Flashguns = (L)

lunes, 22 de septiembre de 2008

Que los colores no eran amores


El mundo no para. Los autos siguen rigurosos en su ataque de velocidad máxima por la ciudad, todo parece seguir igual, cada uno caminando en lo suyo, como si a nadie le importara que ya no esté. Es que, ¿acaso a alguno de ellos le importa? No. Esa es la única respuesta. Sólo le sigue importando, aparentemente sólo le afecta su ausencia, a unos pocos seres sensibles por las circunstancias reconocidas horizontalmente como obvias.
Pero, en realidad, todo ha cambiado, o ha continuado el orden establecido en alguna parte no conocida.
El mundo si para, el planeta si paró, aunque no todos lo estén viendo.
Tengo Pánico a ratos, en esos atrapados, como aquel día, pero sin otra influencia que una autosicosis. Rara la cuestión, como los Colores.-rojo por siempre, dicen por ahí-


[corté cuerda-J. Barría]

lunes, 5 de noviembre de 2007

Llevaba un porta documentos



Salió del trabajo y cruzó el puente como todos los días. ¿Que cómo era? Era alto, delgado. Su cabello castaño claro caía ondulado desde su nuca. Su cuello era extremadamente blanco al igual que toda su piel, sus hombros huesudos, imponentes, sus brazos firmes, lampiños, y un tronco que daba a conocer años de ejercicio y preocupación física.

¿El carácter?, mmm, sin duda muy fuerte. Perfeccionista de nacimiento, amable, pero extremadamente rencoroso. Casi todo lo que se proponía lo lograba. Simpático, sí, lo que podríamos llamar: todo un “gendelman”, pero él como tantos que en sus porta documentos, portan documentos todos en un orden que no existe, no era capaz de proponerse ser feliz.

¿Cómo lo conocí? Ya, es la última respuesta. Ja, casualidades de la vida. Comprando, claro, ¿dónde más se puede conocer a un tipo así?, nos conocimos en el mall, o sea yo lo conocí, no se si él a mi.

Él venía del Servipag, de pagar cuentas, y yo, de saldar cuentas conmigo misma, llevando a cabo mi séptimo placer (los anteriores son: comer helado de frambuesa, caminar escuchando música, andar en bicicleta, mirar las estrellas, ver películas de Tornatore y releer “Quédate por esta noche”), comprar ropa.

Salí de la tienda, despistada como siempre, y chocamos, tal cual, sólo eso.

Recogió la bolsa que se me calló y me dijo “disculpa, iba apurado y no te vi”, parece que lo miré con cara de odio, porque acto seguido me ofreció ir a tomar un helado. Le dije que bueno, y ahí mediante una amena conversación supe quién era, qué hacía y como era su vida. Entonces, salí corriendo, deje todo, tomé mis llaves, fui al estacionamiento, desenredé la cadena, me subí a la bicicleta y comencé a pedalear.

Llegué al cerro quince y me tiré en el pasto, necesitaba tranquilizarme. Me di cuenta que no podía conversar con cualquiera como cuando era niña, que ahora me aterraban las personas así, y que quisiera o no, los comentarios de mi abuela, una vez más habían influido en mis reacciones. Había bastado con recordar unas frases para decirle gracias, tengo que irme y correr por los relucientes pasillos del mall. “Estos eternos hombres eternos, van atravesando el puente de la cuidad y odian sus propias sombras sin saberlo, por que, por que....Odian sus pisadas, y las monedas que llevan en los bolsillos, y los bolsillos que llevan en su existencia y la existencia que llevan en sus bolsillos y el sudor de sus camisas y el palpito de sus corazones es una entelequia de mierda”, ¿y qué se debe hacer entonces?, le había preguntado en esa ocasión a mi abuela, “no los mires piensa que no existen que no saben ni suponen (lo que ponen) no lo sepas, no los aprendas no los infles, no les des boleto ni pelotas, ni los pétalos de tus horas, ni tus iras, ni tus eros, ni tus oros, ni tus aros, ni tus rezos ni tus roces, ni tus rizos ni tus risas, ni tus sigilios, no tus sigilias, ni tus sismos, ni tus sismas”.

Pero ese día lo miré, fue inevitable hacerlo, era uno de mis lugares preferidos, y jamás pensé que él aparecería, pues sabía como era pero no donde lo era, donde llevaba a cabo su asquerosa existencia monótona. Y el jueves lo descubrí, trabajaba en la constructora de unos edificios que están realizando frente al forestal, era Gerente, y para tomar el metro (no tengo idea por qué) prefería caminar a la estación Patronato. Así que ese día, justo cuando a mí se me ocurrió dar vueltas en bicicleta, él como tantos otros, y al igual que todos los días de trabajo, cruzó el puente (llevaba un porta documentos) a vista y paciencia de todos, o al menos a vista y paciencia mía.

viernes, 21 de septiembre de 2007

A modo de comenzar


Esto de crear espacios utilizables en un lugar seudoimaginario que muchos usamos, pero ninguno sabe en que lugar tangible -porque no lo podemos tocar- o en que lugar físico -porque no lo podemos sentir- está, es raro. La verdad no se cuantas personas puedan leer esto, pero, no importa, podría considerarlo como su sitio bitacoresco, ocioso o "papel" de desahogo. Mm, veamos que puede salir de esto, que cosas pueden salir, quien sabe, y salen cosas interesantes. (la pantalla está mala, asi que ni idea que color es realmente este) Me presento. Mi nombre la verdad es como medio frío, al menos el primero, siempre he creido que suena medio rápido, quizás un poco fuerte, no sé, quizás porque son sólo dos sílabas ¿o tres?, diptongo-hiato y cosas, no sé, dos o tres. Mi edad, digamos que joven aún, más bien adolescente, digo, porque pucha que adolesco diariamente de mucho.Mis gustos, muchos.Mis entretenciones, variadas.Mis amores, un che guevara y un charles chaplin.-. Eso por hoy.